La obra de Mammad Araz en un sitio web literario de Argentina

La obra de Mammad Araz en un sitio web literario de Argentina

En el marco del proyecto Literatura azerbaiyana en el mundo virtual del Centro Estatal de Traducción, el sitio web literario de Argentina Poemas del Alma ha publicado los poemas El mundo es tuyo, el mundo es mío…, Adiós, montañas, Azerbaiyán, mi mundo del poeta popular de Azerbaiyán Mammad Araz.

Los poemas, presentados con la información sobre la obra del poeta, fueron traducidos al español por los filólogos de España Raul Poggi Alejandro, Eva Contreras y las especialistas en el idioma español Tutukhanym Yunusova, Aysel Aliyeva.

Cabe señalar que el sitio web literario Poemas del Alma, que es seguido por una amplia audiencia de lectores, cubre regularmente la obra de tales corifeos de la literatura mundial como Aleksander Pushkin, Aleksander Dumas, Jorge Luis Borges, Anna Akhmatova, Marina Tsvetáyeva, Julio Cortázar, Alberto Moravia.

 

Mammad Araz

(1933–2004)

·     fue poeta, traductor;

·     fue autor de los libros como La canción de amor, El río Araz fluye, Te encontraré, Canciones en memoria de mi madre, La caravana de la vida, La carta al lector, La charla en la mitad del camino;

·     fue traductor de los poemas de S. Mikhalkov, M. Svetlov, N. Nekrásov y otros poetas;

·     fue honrado con tales títulos honoríficos, como Poeta popular de Azerbaiyán, orden Istiglal”, Trabajador Cultural Honrado, Ganador del Premio Estatal.

 

El mundo es tuyo, el mundo es mío…

 

En el juego del mismo destino, somos dados emparejados,

Nosotros mismos no somos pareja,

incluso si tenemos números emparejados. 

En el grano de la luz por millones somos invitados,

El mundo es tuyo,

El mundo es mío,

El mundo es de nadie…

 

Incluso si la peonza del amor se aleja de la órbita, sigue girando en la danza de la esperanza.

¿Oyes susurros?    

El mundo es tuyo,

El mundo es mío,

El mundo es de nadie…

 

Como un camello en un mercado transitorio es este mundo,

Como un creador de patrones es este mundo,

El mundo eterno se ríe de la eternidad,

El mundo es tuyo,

El mundo es mío,

El mundo es de nadie…

 

Para, por favor, mira a tu alrededor, 

Cientos de miles de años el río Araz,

y su afluente por la izquierda Hakari fluyen y fluyen. 

Y el tiempo fluye como el agua.

El mundo es tuyo,

El mundo es mío,

El mundo es de nadie…

 

Me río de lo que parece ser divertido para los de que se ríen,

De un caballo que deja acercarse a cualquiera me río,

Sobre mí mismo jugando al ajedrez me río,

El mundo es tuyo,

El mundo es mío,

El mundo es de nadie…

 

Adiós, montañas

 

Tal vez no voy a volver a esos lugares,

¡Adiós, niebla, adiós, montaña!

¿Las nubes verterán agua después de mi partida?

¡Adiós, aguacero, adiós, lluvia!

 

Las águilas gritando desaparecieron en la niebla,

Los narcisos se pusieron pálidos en el prado húmedo.

El hada de ojos negros, detrás de mí también

¡Mira, adiós, ve, adiós!

 

Llegué y me recibieron las flores,

Me marcho y me despiden las cosechas grises.

Los vientos repiten mi palabra a los ríos:

¡Fluye, adiós, turbiedad, adiós!

 

Tú eres el tigre, león de las montañas,

Eres poeta y poesía también.

Eres riqueza, bendición, divinidad-

Adiós, pastor, cuídate mucho….

 

 

Azerbaiyán, mi mundo

 

Azerbaiyán, una flor que crece en las rocas,

Azerbaiyán, una dentro de las flores.

Mi corazón glorificando esta tierra

mira al universo desde el mundo de Azerbaiyán.

 

Azerbaiyán, su fomento como la luz,

de cada piedra puede surgir una fecha de fuego

Párate al oír “¡Azerbaiyán!”

sino se romperá el corazón de Fuzuli.

 

Sus hijos llevan a Kur en sus muñecas,

en el fuego de sus ojos se den las bonitas.

En las pupilas de las mañanas de Azerbaiyán

las estrellas polares son la belleza.

 

El calendario solar y lunar a mi historia,

¡no se han escrito con la espada sangrienta?!

El anhelo de tatarabuelos que se parecían a los campos grises,

¡no se convirtió a la primavera por la ola de la bandera dorada?!

 

Durante muchos años hemos sido hierro en esta Tierra,

en las fronteras nos mantuvimos más despiertos que el viento.

Hemos sido barco en el lago de fuego, en los campos de hielo,

somos el primer mensajero de felicidad de Bakú.

 

A lo largo de miles años, los caminos estaban abiertos a la opresión

se onduló el mundo del océano de Sabir.

 

Azerbaiyán, su fomento como la luz,

de cada piedra puede surgir una fecha de fuego.

Párate al oír “¡Azerbaiyán!”

sino se romperá el corazón de la Madre Tierra.

 

 

 

https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-711811

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