La edad y la memoria de las bibliotecas de Azerbaiyán

La ruta del libro a partir del siglo V  

La creación de primeras bibliotecas en Azerbaiyán coincide con el período de Albania caucásica, el siglo V.  En aquel tiempo, después de compilación del alfabeto de 52 letras muchos libros se tradujeron al idioma albanés. En Albania donde reinaba el cristianismo, las bibliotecas pequeños se crearon en las iglesias. Y después de fortalecimiento de Islam en los siglos de IX y X como el sistema de única creencia, el número de las bibliotecas se aumentó también.          

En los siglos medievales el trabajo de biblioteca en Azerbaiyán se desarrollaba principalmente en tres direcciones: las bibliotecas de los palacios; las bibliotecas de las mezquitas; las bibliotecas propias de los poetas, los científicos y los filósofos.  

En el siglo XI que es el período de la formación del renacimiento musulmán, las bibliotecas que se encontraban en tres ciudades de Azerbaiyán (Ganyá, Barda y Bakú) fueron populares en todo Oriente. Gran Nezamí, en su obra "Josrov y Shirin" dio información sobre el hecho de que él utilizó los manuscritos antiguos en Barda. Y la biblioteca en Bakú era propiedad del palacio de los Shirvanshahs.  

En siglos medievales en Azerbaiyán se organizaban bibliotecas de literatura religiosa en las mezquitas. Durante la época de los gobernadores de los Aq Qoyunlu y los Qara Qoyunlu que tenían interés en la poesía y en el arte esta tradición se eliminó, aunque parcialmente. El dirigente del estado Safawí, Shah Ismail I como un poeta y filósofo, prestó especial atención a la creación de bibliotecas en los primeros años de su reinado. Él destinó las mejores habitaciones de su palacio para la biblioteca, equipándolas con el equipo necesario.

Además, en Azerbaiyán medieval existían las bibliotecas privadas. Por ejemplo, las fuentes escritas indican que la biblioteca del observatorio Maragha que constaba de más de 400 mil libros pertenecía a su jefe, el gran científico Nasreddin Tusi. La mayoría de estos libros fueron traídos de Bagdad, Sham, Argel, Mosul y otras ciudades. A pesar de que, todos los trabajos, 100 obras de Nasreddin Tusi, almacenados en la biblioteca construida entre 1258 y 1261 han llegado hasta nosotros, pero no hay ninguna señal de los libros en el observatorio de Maragha.

Las bibliotecas del filósofo azerbaiyano Bahmanyar, de calígrafo, lingüista y teórico literario, Jatib Tabrizi, gran visir del estado Ilkanato, Rashid-al-Din llegaron a ser ampliamente conocidas.

La otra biblioteca creada durante el reinado de Shah Ismail fue la biblioteca de mausoleo de Sheij Safi. Después de su llegada al poder, Shah Ismail ordenó la construcción del mausoleo en memoria de su abuelo Sheij Safi en la ciudad de Ardabil, creando en él una biblioteca. Los mejores libros de las ciudades capturadas se remitían a la biblioteca. La biblioteca del mausoleo de Sheij Safi fue una de las más ricas del Oriente, habiendo existido durante tres siglos, es decir, desde el comienzo del siglo XVI hasta los años 20 del siglo XIX. Posteriormente, esa biblioteca se trasladó a Tiflis con truco político de los rusos, y luego a la Biblioteca Imperial de San Petersburgo.

La biblioteca Dar al-Kutub se estableció en Ganyá en el siglo XII. Bibliotecas en Ganyá y Barda entonces tenían una colección de libros raros y ricos.

Los Atabeys que prestaban atención especial al desarrollo de la cultura durante su reinado, tomaban especial cuidado para desarrollar la biblioteca y enriquecer su fondo. Esta biblioteca recibía los manuscritos más valiosos casi de todos los países del este. Los libros eran copiados y multiplicados en la biblioteca misma. Debido al hecho de que Jaye Omar, el tío del gran pensador de Azerbaiyán, Nizami Ganyavi dirigía la biblioteca del palacio, sus puertas siempre estaban abiertas para él. 
La creación de Nizami Ganyavi que había ganado la fama como gran poeta del oriente era gran tesoro para esos centros científicos.

 

 

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